La desinfección de espacios con rayos UV es muy efectiva y se aplica desde hace muchos años, por lo que surge la pregunta: ¿es posible que sirva contra el COVD-19?

Desde hace años, los científicos han conocido y aplicado el poder que tienen los rayos UV en los procesos de desintegración de bacterias.

Estas luces germicidas conocidas como UV-C, ha demostrado su efectividad contra el 99.9% de los hongos mortales, como el Candida auris.

Así como también, el Centro de Investigación Radiológica del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, descubrió que la baja emisión de rayos ultravioletas de onda corta (Far UV-C) puede eliminar los virus de gripe sin dañar los tejidos de los humanos.

Al tiempo que sugieren el uso elevado de estos rayos en lugares públicos para controlar las epidemias como la influenza estacional.

¿Cómo funcionan los rayos UV?

Existen 3 tipos de rayos ultravioletas: el A, el B y el C; en la naturaleza son producidos por el sol, pero solo traspasa la capa de ozono el UV-A y una pequeña parte de UV-B.

Estos rayos se miden por longitud de onda en nanómetros y van entre 100 y 400 nanómetros (nm). Los UV-A son de 315- 400 nm, los UV-B de 280-315 nm y los UV-C de 100-280 nm.

La radiación de UV-C es la más potente de los 3 tipos, a tal grado que logra destruir las cadenas de ADN de muchos microorganismos.

Esto hace que estos rayos sean altamente efectivos para matar bacterias, virus y hongos en los espacios donde son expuestos.

Pero a su vez, por su potencia, esta radiación es perjudicial para los seres vivos, como plantas, animales y humanos.

¿Pueden los rayos UV-C eliminar al COVID-19?

Así como la radiación de UV-C puede destruir las cadenas de ADN, también puede acabar con las cadenas de ARN.

El COVID-19, también conocido con el nombre de  SARS-CoV-2, está compuesto por una sola cadena de ARN, lo que hace que los rayos UV-C sean altamente efectivos para destruirlo.

A su vez, la Asociación International Ultravioleta (IUVA), organismo que se encarga del desarrollo para el uso de radiación UV contra las amenazas microbiológicas, aprobó su efectividad en el combate de este virus.

Destacando que la aplicación de esta radiación también ha sido utilizada para desinfectar áreas, de otros coronavirus, tales como el SARS-CoV[3] y MERS-CoV[4].

¿Cómo se usan las lámparas de UV-C?

Del uso adecuado de estas lámparas va a depender la desinfección del área y la seguridad personal.

Depende de la intensidad de la lámpara, pero en la mayoría de los casos se debe dejar actuar en la zona por un tiempo específico para que la desinfección sea efectiva.

Es conocido su uso en hospitales, donde se emplea para la esterilización del área de quirófano después de realizar intervenciones, así como los equipos en esa área.

De igual forma, en algunos centros de salud, son empleados en los sistemas de recirculación de aire.

Otra de las aplicaciones conocidas de estos rayos, es para la purificación de agua potable, la exposición del agua a la radiación elimina los microorganismos del agua que el cloro y el ozono no puede eliminar.

Pero actualmente su uso doméstico está teniendo una gran popularidad, esto motivado a su poder de desinfección contra la influenza estacional, así como contra los coronavirus.

Lo que hace que la Radiación Ultravioleta sea un gran aliado en la lucha para detener el contagio del COVID-19.